Por que


Por que

Las personas indocumentadas han vivido por mucho tiempo en las sombras. Aunque los inmigrantes han contribuido a nuestras comunidades, especialmente durante esta pandemia, con frecuencia son olvidados y continuamente han sido el blanco de ICE, detenidos en prisiones y deportados. Son castigados y separados de sus seres queridos, solo por querer mantener a sus familias. Han vivido a través de varias promesas rotas de inmigración, incluso cuando el partido Demócrata tiene la mayoría en el Congreso.

Este orden establecido en los Estados Unidos no puede y no debe continuar. Todas las personas deberían de tener el derecho de moverse y vivir libremente sin temor a ser separado de sus seres queridos o arrancados súbitamente de sus hogares. El derecho de vivir y trabajar con dignidad y respeto, no importando de donde seamos o donde nacimos, se supone que es uno de los principios fundacionales de los Estados Unidos y que se vende al resto del mundo como el lugar donde la seguridad es prioridad, la libertad es un estándar, y los sueños se vuelve realidad.

Este país ha beneficiado de la labor de inmigrantes por siglos, e incluso más ahora, en tiempo de crisis e incertidumbre durante esta pandemia. Tenemos la obligación moral de reconocer y coexistir con inmigrantes como seres humanos, con igualdad total y participación cívica.

El reconocimiento de humanidad entre cada individuo es un privilegio y aquellos que nunca han sido arrancado súbitamente pueden fácilmente darlo por sentado. Las personas indocumentadas merecen la garantía de sus derechos humanos y debidos procesos, sin exclusiones o excepciones. Comprometiéndose en la humanidad de la persona, sin considerar las inequidades del sistema que resulta de la actuación policiaca desmedida y el perfilamiento racial de miembros de comunidades Afroamericanas y Latinas, no es una opción. No podemos voltear nuestra espalda a nuestra familia, amigos, y vecinos con condenas criminales y aquellos que han llegado a este país.

La comunidad inmigrante ha vivido a través de muchas promesas rotas, cada vez con la esperanza de que será diferente. Han sobrevivido años de intolerancia, racismo y xenofobia desde la administración de Trump y un número récord de deportaciones bajo la administración de Obama. Legislaciones como la Reforma Comprehensiva de Inmigración y La Ley de Soñadores han fallado en el Congreso una y otra vez, inclusive cuando el partido Demócrata es mayoría.

Ahora el grupo Republicano de Trump se han apoderado del partido, usando inmigrantes como chivos expiatorios por sus fallas y expandiendo su agenda xenofóbica y racista. No podemos y no debemos confiar en ellos para resolver este sistema inhumano de inmigración.

DE REGRESO: Cumplan Sus Promesas